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lunes, 31 de octubre de 2011

Acorazado DKM Tirpitz 1:700 Trumpeter



DKM Tirpitz
El Tirpitz fue el segundo de los dos acorazados clase Bismarck construidos para la Kriegsmarine alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Nombrado en honor del almirante Alfred von Tirpitz, el arquitecto de la Marina Imperial Alemana, el navío fue puesto en grada en los astilleros Kriegsmarinewerft de Wilhelmshaven en noviembre de 1936 y botado dos años y medio después, en abril de 1939. Finalmente, fue puesto en comisión en la flota alemana en febrero de 1941. Al igual que su buque gemelo, el Bismarck, el Tirpitz fue armado con una batería principal de ocho cañones de 380 mm en cuatro torretas dobles. A resultas de una serie de modificaciones durante la guerra llegó a ser unas 2.000 toneladas métricas más pesado que el prematuramente malogrado Bismarck.

Tras completar sus pruebas de mar a inicios de 1941, el Tirpitz sirvió brevemente como pieza central de la Flota del Báltico, que tenía la misión de impedir un posible intento de fuga de la Flota Báltica Soviética. A comienzos de 1942 el buque navegó a Noruega para actuar como disuasorio ante la invasión aliada. Estando en Noruega, el Tirpitz también podría haber sido usado para interceptar los convoyes aliados con destino a la Unión Soviética, e intentó dos misiones de este tipo en 1942, pero ambas resultaron un fracaso. A pesar de ello, el Tirpitz actuó como una flota en potencia y su sola presencia forzó a la Marina Real Británica a mantener un número elevado de fuerzas en el área con la finalidad de contener al acorazado alemán.

En septiembre de 1943, junto con el acorazado Scharnhorst, bombardeó las posiciones aliadas en la isla de Spitsbergen, primera ocasión en que el Tirpitz hacía uso de sus baterías principales. Poco después, el acorazado fue dañado en un ataque de minisubmarinos británicos, y posteriormente sometido a una serie de masivos bombardeos aéreos. El 12 de noviembre de 1944 bombarderos pesados Lancaster británicos equipados con bombas Tallboy de 5.400 kg de peso hundieron el Tirpitz tras conseguirle dos impactos directos que lo hicieron escorar rápidamente. Un incendio en la cubierta se extendió al almacén de municiones por una de las torretas de las baterías principales y causó una enorme explosión. Las cifras de fallecidos en la tragedia oscilan entre 950 y 1.204. El pecio fue reflotado en una operación de salvamento conjunta entre Noruega y Alemania cuyos trabajos se alargaron desde 1948 hasta 1957.

Construcción y característicasEl Tirpitz fue ordenado como Ersatz Schleswig-Holstein para sustituir al viejo pre-dreadnought Schleswig-Holstein, bajo el nombre de contrato «G». El astillero Kriegsmarinewerft de Wilhelmshaven se adjudicó el contrato y allí fue puesta en grada su quilla el 20 de octubre de 1936. El casco fue botado el 1 de abril de 1939 con grandes fastos y bautizado por la hija del almirante Alfred von Tirpitz, de quien recibió el acorazado su nombre. Adolf von Trotha, antiguo almirante de la Marina Imperial Alemana, habló en la botadura del acorazado, a la que también asistió Adolf Hitler. Los trabajos de acondicionamiento del navío continuaron tras su botadura y fueron completados en febrero de 1941. Bombarderos británicos atacaron repetidamente el puerto en que se estaba construyendo el Tirpitz, y aunque ninguna bomba le hizo impacto, sí retrasaron los trabajos. Fue puesto en comisión en la flota el 25 de febrero para comenzar sus pruebas de mar, que fueron realizadas en el Mar Báltico.


El casco del Tirpitz se desliza al agua tras su botadura. Wilhelmshaven, 1 de abril de 1939.El Tirpitz desplazó 42.900 toneladas estándar y 52.600 a plena carga. Su eslora era de 251 m, su manga de 36 m y su calado máximo de 10,6 m. Fue propulsado por tres turbinas de vapor engranadas Brown, Boveri & Cie que entregaban un total de 163.026 CV (121.568 kW) y lo impulsaron a una velocidad máxima de 30,8 nudos (57 km/h) en sus pruebas de velocidad.[1] Su tripulación estándar eran 103 oficiales y 1.962 marineros, aunque durante la guerra su número fue incrementado hasta los 108 oficiales y 2.500 marineros.[6] De inicio el Tirpitz fue equipado con radares FuMO 23 montados en los telémetros delantero, trasero y de la cofa. Éstos fueron después reemplazados por radares FuMO 27, que a su vez también fueron sustituidos por el modelo FuMO 26, que tenía una serie de antenas más grandes. Un FuMO 30, conocido como Hohentwiel, fue montado en 1944 en su mástil principal, y un FuMO 213 Würzburg le fue añadido en sus telémetros FlaK de 105 mm de popa.

El armamento principal del Tirpitz estaba compuesto por ocho cañones L/52 de 380 mm dispuestos en cuatro torretas gemelas: dos a proa —Anton y Bruno— y dos a popa —César y Dora—. Su armamento secundario consistió en doce cañones L/55 de 150 mm, dieciséis L/65 de 105 mm y otros dieciséis L/83 de 37 mm, e inicialmente doce cañones antiaéreos de 20 mm, una cantidad que le fue aumentada a 58 posteriormente. Después de 1942 fueron instalados al Tirpitz ocho tubos lanzatorpedos sobre la línea de flotación.[6] Su cinturón acorazado principal tenía un grosor de 320 mm y estaba flanqueado por un par de cubiertas acorazadas, la superior y la principal, que tenían un grosor de 50 mm y 100-120 mm, respectivamente. Las torretas de los cañones principales fueron protegidas por planchas de 360 mm en sus caras y 220 mm en sus laterales.

Historial de servicio
Tras su comisión y la finalización de sus pruebas de mar, el Tirpitz fue destinado a Kiel, desde donde desarrolló unos intensivos entrenamientos en el Mar Báltico. Mientras el acorazado estaba destinado en Kiel Alemania invadió la Unión Soviética, por lo que se creó una Flota Báltica temporal para impedir la fuga de la flota soviética basada en Leningrado. El Tirpitz actuó brevemente como buque insignia del escuadrón, compuesto por el crucero pesado Admiral Scheer, los cruceros ligeros Köln, Nürnberg, Leipzig y Emden, varios destructores y dos flotillas de dragaminas. La Flota Báltica, bajo mando de Otto Ciliax, patrulló frente a las Islas de Åland desde el 23 al 26 de septiembre de 1941, tras lo que la unidad fue disuelta y el Tirpitz retornó a sus entrenamientos. Durante este período de entrenamiento el Tirpitz probó sus cañones principales y secundarios sobre el viejo acorazado pre-dreadnought Hessen, que había sido convertido en un buque objetivo radiocontrolado. La Real Fuerza Aérea británica continuó lanzando incursiones de bombardeos aéreos sobre el acorazado mientras estaba estacionado en Kiel, aunque ninguna tuvo éxito.

Despliegue en Noruega
El almirante Erich Raeder, comandante de la Kriegsmarine, propuso que el 13 de noviembre el Tirpitz fuera desplegado en Noruega. El acorazado podría atacar los convoyes con destino en la Unión Soviética, además de actuar como una flota en potencia para contrarrestar a los efectivos navales británicos y detener una invasión aliada de Noruega. Adolf Hitler, que había prohibido una salida Atlántica tras el hundimiento del Bismarck, estuvo de acuerdo con la propuesta. El Tirpitz fue puesto en dique seco para una serie de modificaciones de cara a su despliegue. Se potenció su batería antiaérea y sus cañones de 105 mm en la superestructura cerca de la catapulta fueron trasladados fuera borda para aumentar su campo de tiro. Los dos tubos cuádruples lanzatorpedos de 533 mm le fueron instalados durante estas modificaciones. El comandante de la nave, capitán de navío Karl Topp, anunció que el barco estaba listo para operaciones de combate el 10 de enero. Al día siguiente el Tirpitz partió para Wilhelmshaven con la finalidad de ocultar su verdadero destino.

De Wilhelmshaven zarpó a las 23:00 del 14 de enero con destino a Trondheim. La inteligencia militar británica, que fue capaz de descifrar los mensajes de la máquina Enigma enviados por la marina alemana, detectó la partida del acorazado, pero el mal tiempo sobre Gran Bretaña impidió una intervención de su Fuerza Aérea. El almirante John Tovey, comandante en jefe de la Home Fleet británica, no tuvo conocimiento de los movimientos del Tirpitz hasta el 17 de enero, cuando el buque germano ya estaba en Noruega. El 16 del mismo mes un reconocimiento aéreo británico localizó al acorazado en Trondheim. El buque luego se trasladó al Fættenfjord, justo al norte de Trondheim. El movimiento de la flotilla alemana recibió el nombre en código de Operación Polarnacht, y en ella el acorazado fue escoltado por los destructores Richard Beitzen, Paul Jacobi, Bruno Heinemann y Z-29. El navío fue amarrado junto a un acantilado que lo protegió de ataques aéreos provenientes del suroeste, para lo que también la tripulación cortó árboles y los colocó en la cubierta del acorazado con la finalidad de camuflarlo. Alrededor del fiordo se dispusieron baterías antiaéreas adicionales, así como redes anti torpedo y barreras pesadas en los accesos del fondeadero. La vida para la tripulación del buque fue muy monótona durante el despliegue en Noruega y la frecuente escasez de combustible redujo los entrenamientos y mantuvo al acorazado y sus destructores de escolta amarrados tras su red protectora. Los tripulantes estaban principalmente ocupados en el mantenimiento del acorazado y en la continua dotación de las defensas antiaéreas. Se organizaron actividades deportivas para mantener ocupados y en buena forma física a todos los marineros.

Operaciones contra los convoyes Aliados
Se conjugaron diversos factores para restar libertad a la operación del Tirpitz en Noruega. Los más inmediatos fueron la escasez de combustible y la retirada de la fuerza de destructores alemanes para apoyar la Operación Cerberus, el cruce de los acorazados Scharnhorst y Gneisenau y el crucero pesado Prinz Eugen por el Canal de la Mancha. Ello provocó la cancelación del ataque contra la salida del convoy PQ 8 a fines de enero. Un ataque de bombarderos pesados cuatrimotores británicos planeado también para finales de enero fue abortado por el mal tiempo sobre el objetivo, que impidió a las aeronaves localizarlo. A principios de febrero el Tirpitz tomó parte en los engaños previos a la Operación Cerberus que distrajeron a los británicos, y que incluyeron la navegación fuera del fiordo y actividades que parecían indicar una salida al Mar del Norte. Más tarde ese mes el acorazado Tirpitz fue reforzado por los cruceros pesados Admiral Scheer y Prinz Eugen y diversos destructores. El Prinz Eugen había sido torpedeado a la entrada del Fættenfjord y por lo tanto estuvo un tiempo fuera de servicio.

El Tirpitz y el Admiral Scheer, junto con los destructores Friedrich Ihn, Paul Jacobi, Hermann Schoemann y Z-25 y un par de buques torpederos tenían la intención de atacar el convoy entrante QP 8 y el saliente PQ 12 en marzo de 1942 como parte de la Operación Sportpalast. El Admiral Scheer, con una velocidad de diseño de 26 nudos (48 km/h),era demasiado lento para operar con el Tirpitz y fue dejado en puerto al igual que el destructor Paul Jacobi y los dos buques torpederos. El 5 de marzo una aeronave de reconocimiento de la Luftwaffe avistó al PQ 12 cerca de la isla Jan Mayen, aunque falló en detectar la presencia de su escolta, compuesta por el acorazado Duke of York, el crucero de batalla Renown y cuatro destructores. Desconocido para los alemanes, al almirante Tovey proporcionaba soporte lejano a los convoyes con el acorazado King George V, el portaaviones Victorious, el crucero pesado Berwick y seis destructores. Las señales de la máquina Enigma fueron interceptadas y decodificadas, advirtiendo de nuevo a los británicos del ataque del Tirpitz y permitiéndoles desviar los convoyes. Tovey intentó perseguir al Tirpitz el 9 de marzo, pero el almirante Otto Ciliax, comandante del escuadrón alemán, decidió volver a puerto la noche anterior. A primeras horas de la mañana del 9 los británicos lanzaron un ataque aéreo; doce aviones torpederos Fairey Albacore atacaron al acorazado en tres grupos, pero el Tirpitz evadió todos los torpedos que le fueron lanzados. Sólo tres hombres resultaron heridos en el ataque. Tras la finalización del mismo, el acorazado partió hacia Vestfjord, desde donde salió hacia Trondheim.


El Tirpitz, el Admiral Hipper y varios destructores en Bogen en agosto de 1942.Las acciones del Tirpitz y sus destructores de escolta en marzo consumieron alrededor de 8.230 toneladas de fueloil, lo que redujo significativamente las reservas. Los alemanes tardaron tres meses en reponer la cantidad gastada en el intento por interceptar los dos convoyes aliados. El convoy PQ 17, que dejó Islandia el 27 de junio con destino a la Unión Soviética, fue el siguiente convoy que el Tirpitz y los barcos destinados en Noruega fueron capaces de atacar, durante la Operación Rösselsprung.Escoltando este convoy iban los acorazados Duke of York y USS Washington y el portaaviones Victorious. El Tirpitz, el crucero pesado Admiral Hipper y seis destructores partieron de Trondheim, mientras que una segunda fuerza especial compuesta por el Lützow, el Admiral Scheer y seis destructores hicieron lo propio desde Narvik. El Lützow y tres destructores chocaron con rocas que no constaban en las cartas de navegación mientras se dirigían a la reunión y tuvieron que regresar a puerto. Poco después de la salida del Tirpitz de Noruega, el submarino soviético K-21 le disparó dos torpedos, aunque ambos fallaron. Mientras tanto, la inteligencia sueca había informado al Almirantazgo Británico de las salidas alemanas y éste ordenó la dispersión del convoy. Conscientes de haber sido detectados, los germanos abortaron la operación y se retiraron para dejar paso a un ataque de submarinos U-boot y aviones de la Luftwaffe. Los barcos Aliados dispersos, privados de la protección de su escolta, fueron blanco fácil para los alemanes, que hundieron 21 de los 34 solitarios navíos. El Tirpitz volvió al fiordo de Alta vía Islas Lofoten.


Tras la Operación Rösselsprung los alemanes trasladaron el Tirpitz a Bogenfjord, cerca de Narvik. Para entonces, el acorazado necesitaba una revisión a fondo. Hitler había prohibido al navío hacer el peligroso viaje de regreso a Alemania, por lo que la revisión se hizo en Trondheim. El 23 de octubre el barco dejó Bogenfjord para volver a Fættenfjord, fuera de Trondheim. Las defensas del fondeadero se fortalecieron con la instalación de cañones antiaéreos adicionales y la disposición de redes anti-torpedo dobles en torno al acorazado. Las reparaciones se llevaron a cabo en fases limitadas, de tal modo que el Tirpitz estuviera parcialmente operacional durante la mayor parte del proceso. Se construyó un cajón alrededor de su popa para reemplazar las hélices del navío.Durante el proceso los británicos intentaron atacar al acorazado con dos torpedos humanos, pero un mar agitado incapacitó al barco que debía transportarlos. Para el 28 de diciembre la revisión había sido completada y el Tirpitz comenzó las pruebas de mar; el 4 de enero de 1943 realizó entrenamientos de artillería en el Fiordo de Trondheim. El 21 de febrero Karl Topp fue ascendido a contralmirante y fue sustituido por el capitán Hans Meyer. Cinco días después al acorazado Scharnhorst se le ordenó reforzar la flota en Noruega y el vicealmirante Oskar Kummetz recibió el mando de los barcos de guerra desplegados en el país nórdico.

Para cuando el Scharnhorst arribó a Noruega los convoyes Aliados hacia la Unión Soviética habían cesado temporalmente. El almirante Karl Dönitz, sustituto de Raeder desde la Batalla del Mar de Barents el 31 de diciembre de 1942, decidió que los barcos necesitaban una oportunidad para operar juntos, por lo que ordenó un ataque en la isla de Spitzbergen, donde se encontraba una estación meteorológica británica y una base de reabastecimiento de combustible. Varios asentamientos y puestos avanzados en Spitzbergen estaban defendidos por una guarnición de 152 hombres de las exiliadas Fuerzas Noruegas Libres. Los dos acorazados, escoltados por diez destructores, salieron de puerto el 6 de septiembre. En un ardid, el Tirpitz izó una bandera blanca en la aproximación a la isla el día siguiente. Durante el bombardeo de la misma, el Tirpitz disparó 52 obuses de sus baterías principales y 82 de las secundarias de 150 mm, lo que suponía la primera y única vez que el acorazado disparaba su batería principal contra un objetivo enemigo. Los atacantes desembarcaron una fuerza de asalto que destruyó las instalaciones en tierra y capturó 74 prisioneros. Hacia las 11:00, los acorazados habían destruido sus objetivos e iniciaron el retorno a sus puertos noruegos.

Ataques británicos al Tirpitz Operación Source
Los británicos estaban decididos a acabar con el Tirpitz y eliminar la amenaza que suponía para las líneas de comunicación Aliadas en el Ártico. Tras los reiterados ataques, bombardeos ineficaces y el fallido intento con los torpedos humanos en octubre de 1942, los británicos optaron por los nuevos minisubmarinos X Craft. El ataque planeado, Operación Source, incluyó ofensivas contra el Tirpitz, el Scharnhorst y el Lützow. Los X Craft fueron remolcados por grandes submarinos a sus destinos, donde podrían pasar bajo las redes anti-torpedo para poner una poderosa mina bajo el objetivo. Diez de estos submarinos fueron asignados a la operación, prevista entre el 20 y el 25 de septiembre de 1943, de los cuales sólo ocho llegaron a Noruega para el ataque, que comenzó el 22 de septiembre. Tres de los minisubmarinos, X5, X6 y X7, sortearon con éxito las defensas del Tirpitz, y dos de ellos lograron poner sus minas. El X5 fue detectado a unos 200 metros de las redes y hundido por una combinación de cañoneo y cargas de profundidad.

Las minas causaron graves daños al acorazado, pues la primera explotó frente a la torreta César y la segunda a 45-55 m de la amura de babor. Se rompieron un tanque de fueloil y las planchas del blindaje y se formó una gran abolladura en la parte inferior del casco y en los mamparos del doble cinturón acorazado. El acorazado embarcó unas 1.430 t de agua en los tanques de fuel y en los espacios vacíos del doble casco a babor, lo que causó una escora de uno a dos grados, aunque esto fue corregido por una contra inundación de la banda de estribor. La inundación dañó todos los turbogeneradores en la sala de generadores número 2 y todos los generadores menos uno de la sala número 1 fueron desactivados por la rotura de tuberías de vapor y varios cables de alimentación. La torreta Dora fue arrancada de sus soportes y no pudo ser maniobrada, lo que fue particularmente grave porque no había grúas de carga pesada en Noruega lo suficientemente potentes para levantarla y colocarla de nuevo. Los dos hidroaviones Arado Ar 196 del Tirpitz fueron alcanzados por la detonación y completamente destrozados. Las reparaciones las llevó a cabo el barco de reparación Neumark; los historiadores Robert Garzke y Robert Dulin afirmaron que el satisfactorio esfuerzo de reparación fue «una de las hazañas más notables de la ingeniería naval durante la Segunda Guerra Mundial». Las reparaciones duraron hasta el 2 de abril de 1944 y al día siguiente se hicieron completas pruebas de velocidad en el fiordo de Alta.

Operación Tungsten

Los británicos estaban al tanto de que el Neumark y los equipos de reparación se fueron en marzo, lo que indicó que el Tirpitz estaba próximo a volver a operar, por lo que programaron un gran ataque aéreo para el 4 de abril de 1944 —Operación Tungsten— que implicaría a los portaaviones Victorious y Furious y a los portaaviones de escolta Emperor, Fencer, Pursuer y Searcher. El descifrado de las señales de la máquina Enigma reveló a los británicos que el Tirpitz tenía programado partir a las 05:29 del 3 de abril para pruebas de mar, por lo que su ataque se adelantó a ese día. La ofensiva consistió en 40 bombarderos en picado y 40 cazas de escolta en dos oleadas que consiguieron quince impactos directos y en las que se perdió una sola aeronave. Ello se consiguió gracias a la sorpresa lograda por el portaaviones, pues en el Tirpitz necesitaron de doce a catorce minutos para maniobrar todas las baterías antiaéreas. La primera oleada atacó a las 05:29, cuando los remolcadores se preparaban para sacar al acorazado de su amarre; la segunda oleada llegó a su objetivo una hora después, a las 06:30, y a pesar del estado de alerta de los artilleros alemanes, sólo uno de las aviones fue derribado.

Este ataque aéreo causó daños serios al barco y varios muertos. William Garzke y Robert Dulin afirman que el ataque mató a 122 hombres e hirió a otros 316,mientras que Hildebrand, Röhr, y Steinmetz sostienen que hubo 132 bajas y 270 heridos, incluido el capitán del Tirpitz, Hans Meyer. Dos de las torretas de 150 mm fueron destruidas por las bombas, así como los dos hidroaviones Arado Ar 196. Las bombas también provocaron varios incendios a bordo y las conmociones de las detonaciones averiaron la turbina de estribor, mientras que el agua salada empleada para apagar los incendios alcanzó las calderas y contaminó el suministro de agua. 2.000 t de agua inundaron el acorazado, principalmente por los dos impactos cercanos, que horadaron el lateral del casco con astillas, pero también debido al agua empleada contra el fuego. Dönitz ordenó que el barco fuera arreglado sin reparar en costes a pesar que sabía que el acorazado ya no podría ser usado en acciones de superficie debido al insuficiente apoyo de combate. Los trabajos de arreglo comenzaron a principios de mayo y los equipos importantes y los trabajadores necesarios para las labores fueron transportados por destructores desde Kiel hasta el fiordo de Alta en el lapso de tres días. Para el 2 de junio el Tirpitz ya podía navegar por sus propios medios y hacia fines de mes fueron posibles pruebas de artillería. Durante este proceso de reparación las baterías de 150 mm fueron modificadas para permitir su uso antiaéreo y se suministraron proyectiles de 380 mm con espoletas especiales para crear barreras de fuego antiaéreo.

Operaciones Planet, Brawn, Tiger Claw, Mascot y Goodwood

Los británicos previeron una serie de ataques con portaaviones para los siguientes tres meses, pero el mal tiempo forzó su cancelación. Una repetición de la operación Tungsten, llamada en código Operación Planet, se planeó para el 24 de abril, la Operación Brawn, que debería haber sido materializada por 27 bombarderos y 36 cazas de los portaaviones Victorious y Furious, debía tener lugar el 15 de mayo, y la Operación Tiger Claw fue ideada para el 28 de mayo. Al Victorious y el Furious se les unió el portaaviones Indefatigable para la Operación Mascot del 17 de julio, que debía haber sido llevada a cabo por 62 bombarderos y 30 cazas. El tiempo finalmente mejoró a finales de agosto, cuando se lanzaron la serie de ataques Goodwood. Las Operaciones Goodwood I y II se produjeron el 22 de agosto, cuando los portaaviones Furious, Indefatigable y Formidable y los portaaviones de escolta Nabob y Trumpeter hicieron despegar 38 bombarderos y 43 cazas de escolta en dos incursiones. Los ataques no infligieron daños al Tirpitz y fueron derribados tres de los aparatos atacantes. La Goodwood III se desarrolló el día 24 del mismo mes compuesta sólo por aeronaves de portaaviones de la flota con 48 bombarderos y 29 cazas que le hicieron dos impactos al acorazado alemán con daños menores. Una de las bombas penetró las cubiertas acorazados superior e inferior y se alojó en sala de la centralita número 4, pero la mecha había resultado dañada y la bomba no detonó. A cambio seis aeronaves británicas fueron derribadas.Goodwood IV tuvo lugar cinco días después, el 29, con 34 bombarderos y 25 cazas procedentes del Formidable y el Indefatigable que fueron interferidos por una espesa niebla que impidió que hicieran ningún blanco al Tirpitz, cuyos artilleros derribaron un Fairey Firefly y un Corsair. El acorazado disparó 54 salvas de sus cañones principales, 161 de los cañones de 150 mm y hasta un 20% de su munición ligera antiaérea.

Operaciones Paravane y Obviate
La ineficacia de la mayor parte de los ataques lanzados por el Brazo Aéreo de la flota británica a mediados de 1944 llevó a que la tarea de destrucción de Tirpitz se encomendara al Grupo Nº 5 de la RAF. Se decidió que bombarderos cuatrimotores Lancaster portaran poderosas bombas capaces de penetrar la fuerte armadura del acorazado alemán. Los británicos optaron por usar las bombas Tallboy de más de 5,4 toneladas de peso, desarrolladas en 1943 por Barnes Wallis, como el arma primaria contra el Tirpitz. El primer ataque, la Operación Paravane, tuvo lugar el 15 de septiembre de 1944, cuando 23 Lancaster —17 llevando una Tallboy y los seis restantes con doce minas JW— que operaron desde la base rusa de Yagodnik hicieron un único impacto en la proa del Tirpitz con una Tallboy que atravesó completamente el acorazado y explotó en el fondo del fiordo. Entre 800 y 1.000 t de agua inundaron la proa del barco alemán y provocaron un serio incremento en su compensación delantera. El barco quedó limitado a navegar a 8-10 nudos (15-19 km/h) y la conmoción del impacto afectó gravemente al equipo de control de incendios. Los serios daños de este ataque persuadieron al comando naval alemán para reparar al acorazado sólo como batería flotante. Se estimó que las reparaciones llevarían 9 meses, pero el parcheado de los agujeros se terminaría en pocas semanas para permitir al Tirpitz moverse más al sur, a Tromsø. El 15 de octubre el acorazado recorrió los 370 km que lo separaban de Tromsø por sus propios medios, el último viaje de su carrera.

La RAF hizo un segundo intento el 29 de octubre, cuando el Tirpitz había sido amarrado frente a la isla Håkøy, cerca de Tromsø. 32 Lancaster atacaron de nuevo con bombas Tallboy durante la Operación Obviate. Como en la Operación Paravane, los Escuadrones Nº 9 y Nº 617 desarrollaron un ataque conjunto con el resultado de un impacto cercano, en parte debido al mal tiempo sobre el objetivo. La explosión submarina afectó al timón y el eje de babor y causó algunas inundaciones. Los proyectiles de fragmentación de 380 mm del Tirpitz se mostraron ineficaces contra los bombarderos de alto nivel, aunque uno de los atacantes fue alcanzado por los cañones antiaéreos instalados en tierra. Tras este nuevo ataque se mejoró el amarre del acorazado con la creación de un banco de arena bajo el barco y a su alrededor para prevenir su escora y se instalaron redes anti-torpedo. El Tirpitz mantenía una inclinación de un grado a babor de anteriores ataques que no fue corregida con una contra inundación para conservar la mayor flotabilidad posible. El barco también fue preparado para su nuevo rol de plataforma de artillería flotante: el fuel fue limitado sólo al necesario para proveer a los turbogeneradores y la tripulación quedó reducida a 1.600 oficiales y marineros.

Operación Catechism

El Tirpitz volcado.La Operación Catechism, el ataque británico final al Tirpitz, tuvo lugar el 12 de noviembre de 1944. El acorazado alemán volvió a disparar sus baterías de 380 mm contra los bombarderos, que se le aproximaron a las 09:35. Los cañones principales forzaron a éstos a dispersarse temporalmente, pero no pudieron acabar con el ataque. Una fuerza de 32 Lancaster de los Escuadrones Nº 9 y 617 arrojó 29 bombas Tallboy sobre el barco consiguiendo dos impactos directos y uno cercano. Varias de las otras bombas aterrizaron en la barrera de redes anti torpedo y produjeron enormes cráteres en el fondo marino que removieron al banco de arena construido para prevenir la escora del acorazado. Una de las bombas penetró la cubierta acorazada entre las torretas Anton y Bruno sin explotar, pero la segunda hizo blanco hacia el centro del buque, entre la catapulta de los hidroaviones y la chimenea, y provocó daños fatales, pues voló el lateral del barco y abrió un enorme agujero en el fondo de su casco; una sección entera del cinturón blindado junto al impacto de la bomba fue completamente destruida. Un tercer proyectil pudo golpear a babor de la torreta César. El impacto en el centro del acorazado provocó una inundación y la rápida inclinación a babor de entre 15 y 20 grados. En diez minutos esta escora aumentó hasta los 30-40 grados, por lo que el capitán ordenó el abandono de la nave. La progresiva inundación aumentó la inclinación hasta los 60° hacia las 09:50, cuando pareció estabilizarse temporalmente, pero ocho minutos después una enorme explosión estremeció la torreta César. El techo de la torreta y parte de su estructura rotativa fueron arrojados a 25 m de altura y cayeron sobre un grupo de hombres que nadaban hacia la orilla. El Tirpitz rápidamente rodó sobre sí mismo y hundió su superestructura en el fondo del mar.

Terminado el ataque, las operaciones de rescate intentaron liberar a los marineros atrapados en el interior del casco del Tirpitz. Los trabajadores consiguieron rescatar 82 hombres tras cortar las planchas inferiores del casco. Las cifras de muertos varían: John Sweetman establece que unos 1.000 hombres de una tripulación de 1.900 murieron, mientras que Niklas Zetterling y Michael Tamelander estiman también unos 1.000 fallecidos. Tanto Siegfried Breyer como Erich Gröner creen que los muertos ascienden a 1.204, pero Gordon Williamson rebaja la cifra a 971.William y Robert Dulin fijan las bajas del ataque y hundimiento «sobre 950». El pecio del Tirpitz permaneció en el lugar hasta después del final de la guerra, cuando una compañía Germano-Noruega comenzó unas operaciones de salvamento que se prolongaron desde 1948 hasta 1957; algunos fragmentos del acorazado son vendidos todavía por una compañía noruega.

El desempeño de la Luftwaffe en la defensa del Tirpitz fue muy criticado tras su pérdida. El mayor Heinrich Ehrler, comandante del III./Jagdgeschwader 5 —3º Grupo del 5º Ala de Caza—, fue culpado del fracaso de la Luftwaffe en la intercepción de los bombarderos británicos, aunque muchos veteranos de su unidad consideran que fue un chivo expiatorio de la ineptitud de sus superiores. Fue consiguientemente sometido a una corte marcial en Oslo y amenazado con la pena de muerte, aunque acabó siendo condenado a tres años de prisión, puesto en libertad un mes después, degradado y reasignado a un escuadrón de cazas Me 262 en Alemania. El 4 de abril de 1945 fue derribado sobre Berlín, aunque según una evidencia anecdótica, informó a un camarada que tenía la intención de embestir a un bombardero tras quedarse sin munición, diciendo «Nos volveremos a encontrar en el Valhalla.»
Astillero Kriegsmarinewerft, Wilhelmshaven
Clase Clase Bismarck
Tipo Acorazado
Iniciado 2 de noviembre de 1936
Botado 1 de abril de 1939
Asignado 25 de febrero de 1941
Baja 12 de noviembre de 1944
Destino Hundido en Noruega por bombarderos de la RAF
Características generales
Desplazamiento • 42.900 t estándar
• 53.500 t apc
Eslora • 241,6 m en la línea de flotación
• 251 m en total
Manga 36 m
Calado • 9,90 m estándar
• 10,60 m máximo
Sensores FuMo 23
Blindaje • Cinturón: 320 mm
• Cubierta principal: 50-120 mm
• Torretas: 360 mm
Armamento • 8 × 380 mm SK/C34 (4 × 2)
• 12 × 150 mm (6 × 2)
• 16 × 105 mm SK/C33 (8 × 2)
• 16 × 37 mm SK/C30 (8 × 2)
• 12 × 20 mm FlaK 30 (12 × 1)
Propulsión • 12 calderas Wagner
• 3 turbinas de vapor Blöhm & Voss
• 3 hélices de 3 palas de 4,70 m de diámetro.
Potencia 160.026 cv (121.568 kW)
Velocidad 29 nudos (54 km/h)
Autonomía 8.870 mn (16.430 km) a 19 nudos (35 km/h).
Tripulación 103 oficiales
1.962 suboficiales y marineros
Aeronaves 4 Arado Ar 196
Equipamiento aeronaves 1 catapulta de doble final

El Kit: Score 8/10
Muy buen kit de Trumpeter!... Piezas y relieves bien detallados… sobre todo las paredes del barco con puertas y ojos de buey… lo único que falla un poco, es el encaje de algunas piezas… por lo demás es muy recomendable.


jueves, 19 de agosto de 2010

Acorazado DKM Tirpitz 1:700 Aoshima


El Tirpitz fue, tal vez, el acorazado al que correspondió la suerte menos gloriosa y más trágica de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, no entró jamás en acción contra un convoy o una escuadra aliada: su actividad se limitó a rápidos y furtivos pasos de un fiordo noruego a otro y a prudentes salidas secretas que concluían tan pronto se aproximaba el peligro. Era el último gran buque que le quedaba a la Marina alemana en 1944; pero, para los británicos, seguía constituyendo una amenaza demasiado seria, como para que se pudieran permitir el lujo de ignorar su existencia. Al final, después de una permanencia de 34 meses en Noruega, el "solitario Rey del norte" corrió la misma suerte del Admiral Graf Spee, del Bismarck y del Scharnhorst.




Recibió su nombre en recuerdo del Gran Almirante alemán, Barón Alfred von Tirpitz.

El concepto "flota en potencia", es decir, de una fuerza naval más pequeña que la del enemigo y, por tanto, no apta para entablar un combate naval en regla, pero si lo suficientemente fuerte para constituir un peligro, no era en absoluto una novedad en el siglo XX. En efecto, se trata de una estrategia antigua, y en la historia encontramos numerosos ejemplos de ella. No obstante, es probable que la teoría no se hubiera aplicado nunca de forma tan deliberada y sistemática, y con tanto éxito, antes del 15 de enero de 1942 cuando el acorazado Tirpitz entró en aguas noruegas, en las que permaneció unos 34 meses.




El Tirpitz era más indicado que cualquier otro buque para constituir una amenaza de este tipo, ya que, en el momento de su botadura, era, junto con su gemelo el Bismarck, el buque de guerra más poderoso del mundo. Desplazaba 42.900 t, montaba ocho cañones de 381 mm, 12 de 150 mm y varias docenas de cañones de calibre inferior, de 37 y 20 mm. Su coraza, de 320 mm de espesor en el casco y de 203 mm, por lo menos, en el puente, hacía de él el acorazado más protegido de su época. Y a pesar de su mole imponente, podía alcanzar una velocidad de 30 nudos.



Todo esto suponía que, en comparación con él, los acorazados y los cruceros de batalla británicos construidos con anterioridad quedaban anticuados, y ni siquiera las unidades más recientes, las de la Clase King George V, estaban tan potentemente protegidas ni eran tan veloces, si bien, en compensación, tenían una andanada más pesada y la ventaja del radar. La acción realizada por el Bismarck fue para los ingleses una peligrosa demostración de la capacidad ofensiva y defensiva de estos acorazados, y convenció al Almirantazgo de que sólo una Home Fleet que comprendiera por lo menos dos buques del tipo King George V y un portaaviones podría mantener a raya a su adversario.




Afortunadamente para la Royal Navy, el Tirpitz no pudo tomar parte en la operación del Bismarck, su alistamiento se produjo el 25 de febrero de 1941; de haberse llevado a cabo la acción conjunta de ambos buques, no es dificíl adivinar la amenaza que habrían constituido los dos acorazados si hubieran operado conjuntamente.



Más tarde, a fines de 1941, dos factores concurrieron para determinar que el Tirpitz no se utilizase para una misión en el Atlántico: la escasa disponibilidad de combustible y el efecto que había ejercido en Hitler el trágico final del Bismarck. Además, como la intuición le decía al Führer que Noruega sería el sector crucial del flanco occidental de los territorios ocupados, se imponía la necesidad de alejar la amenaza de una invasión británica por aquella parte. Por ello, la noche del 14 al 15 de enero de 1942 el Tirpitz, acompañado por una escolta de destructores, zarpó rumbo a Trondheim, pasando por el canal de Kiel para no ser descubierto por los guardacostas suecos.



La maniobra indujo a los ingleses a hacer reconocimientos aéreos, sobrevolando constantemente las aguas y los puertos de Noruega. Los Stirling y los Halifax de la RAF efectuaron, sin conseguir resultados positivos, el primero de los numerosos ataques aéreos contra el Tirpitz la noche del 28 al 29 de enero de 1942. Mientras tanto, la creciente actividad aérea y naval de los alemanes presagiaba la utilización del acorazado contra los convoyes atlánticos o bien contra los árticos. En realidad, los ataques se dirigían contra estos últimos, ya que los alemanes se daban cuenta de su importancia para potenciar el esfuerzo bélico soviético.



El 6 de marzo, el Tirpitz, que enarbolaba la insignia del vicealmirante Ciliax, salió de Trondheim con tres destructores, pero el submarino británico "Seawolf" no tardó en avistarlo y transmitió la noticia al almirante Tovey, comandante en jefe de la Home Fleet. Tovey, que no quería correr riesgos, se hizo a la mar con los acorazados King George V y Duke of York, el crucero de batalla Renown, el portaaviones Victorius, un crucero pesado y 12 destructores. Al día siguiente 7 de marzo, el mal tiempo y la defectuosa visibilidad impidieron a ambos bandos servirse del reconocimiento aéreo, por lo que la Home Fleet no se dio cuenta de que se encontraba a 90 millas de su presa, mientras que Ciliax no sólo no sabía que se encontraba cerca de una poderosa escuadra británica, sino que ni siquiera se dio cuenta de que, en un determinado momento, había pasado a pocas millas de dos convoyes árticos.



El 9 por la mañana, los aviones de reconocimiento avistaron finalmente al Tirpitz y entonces despegaron del Victorious 12 aviones torpederos Albacore que poco después localizaban el objetivo. Los ingleses esperaban repetir la maniobra realizada contra el Bismarck; pero esta vez ni uno solo de los proyectiles dio en el blanco, puesto que los ataques se lanzaron por popa. Aquel mismo día, por la tarde, el Tirpitz estaba a salvo en el puerto de Narvik.



Tanto los alemanes como los ingleses estaban preocupados por los resultados de esta incursión, aunque había concluido con un "empate a cero". Pero Raeder y Hitler, que sin duda se dieron cuenta de que el Tirpitz se había salvado de milagro, decidieron que no se volverían a usar los buques pesados si no se contaba con el apoyo de la Luftwaffe, cláusula destinada a bloquear cualquier operación ofensiva futura. Además, el Tirpitz estaba ahora prácticamente inmovilizado, pues en su infructuosa salida había consumido más de 8.000 t de valioso combustible. No obstante, los ingleses no conocían estos detalles y estaban muy preocupados por la escasa seguridad de la ruta de Múrmansk.



La noche del 22 al 23 de septiembre de 1943, suena la alarma a bordo del Tirpitz, anclado en Noruega, amenazando la ruta que siguen los convoyes a Múrmansk. Han detectado los vigías del castillo de proa un periscopio dentro de las redes de seguridad. Inmediatamente abren fuego. El pequeño submarino emerge casi tocando el casco del coloso alemán, casi enseguida emergen del aparato cuatro ingleses que se rinden. Un buque de vigilancia los traslada al portalón del Tirpitz, mientras el submarino es remolcado. Poco tiempo después el submarino se hunde; los ingleses antes de abandonarlo, han abierto las válvulas.




El Tirpitz se mantiene alerta: otros submarinos pueden atacarlo. De pronto las ametralladoras del navío alemán abren fuego nuevamente. Otro submarino inglés acaba de emerger a 150 m del Tirpitz. Los primeros disparos alemanes lo hunden. Solo dos tripulantes de la pequeña nave se salvan, el capitán y el buzo de servicio que escapa de los restos del submarino cuando este toca fondo. La artillería comienza nuevamente a disparar. Un tercer submarino acaba de emerger, esta vez fuera de las redes de seguridad; es alcanzado por los proyectiles y se hunde rápidamente.



Entretanto, los marinos ingleses han sido conducidos al puente alto, en el centro del Tirpitz, a babor. De pronto los ingleses se trasladan hacia estribor, siendo seguidos por la guardia que los custodia. Casi enseguida se escucha una estruendosa explosión hacia babor que levanta el casco del Tirpitz. Después del incidente, los alemanes se explican la situación: los ingleses escogieron el alba para forzar la reja de seguridad, cuando el buque abastecedor las franquea. Es en ese momento cuando éstas permanecen abiertas durante varios minutos. Antes de salir a la superficie, los submarinos han tenido tiempo de enganchar una mina en la quilla del acorazado, luego han intentado colocar otra en la proa, pero un incidente en la maniobra los obliga a salir a la superficie donde son capturados. Los daños en el Tirpitz son menores en el casco, pero las turbinas se han salido de su sitio, lo que obliga a que las máquinas no presten servicio durante largos meses. Los británicos tuvieron suerte esta vez.



Es que el poderoso buque alemán similar al Bismarck, hundido en 1941, representa, con sus ocho piezas de 380 mm, doce de 150 mm, dieciséis de 105 mm y dieciséis de 37 mm, el adversario más temible de los importantes convoyes que atraviesan el océano Ártico para transportar material de guerra a Rusia. La potencia de sus máquinas de 138.000 CV lo impulsan a una velocidad de 31 nudos. Lleva a bordo de cuatro a seis hidroaviones Arado. Su dotación de cerca de 2.600 hombres se halla repartida en 12 compañías. Cuando está completamente abastecido, con todas sus municiones y combustible, desplaza 56.000 t. El 14 de enero de 1942 el Alto Mando Naval alemán traslada a Noruega el único gran buque de guerra que le queda a Alemania después de la pérdida del 'Bismarck. El Tirpitz entró en servicio a fines de febrero de 1941.



El Tirpitz se hace a la mar por primera vez el 6 de marzo de 1942, en busca de un convoy de la ruta de Murmansk. El tiempo malo, cerrado y brumoso. A pesar de patrullar durante dos días entre las islas Mayen y la de los Osos, no logra descubrir nada. Los ingleses, que se han hecho a la mar con una escuadra de línea para ir al encuentro del acorazado alemán, tampoco logran dar con él. El 9 de marzo, el Tirpitz al oeste de las Lofoten, es interceptado por unos aviones torpederos ingleses.




El ataque fue simultáneo por parte de 21 aviones Swordfish y Albacore, aviones torpederos y cazas de escolta. Salvo las cuatro torres principales de 380 mm, la totalidad de la artillería del Tirpitz dispara sin cesar contra los atacantes. El acorazado se lanza a la velocidad de 31 nudos. Al final del combate, que duró 11 min, más de la mitad de los aviones han sido abatidos. Han sido contadas más de veinte estelas de torpedos: ninguno impactó en el Tirpitz. Una nueva oleada de aviones Skua ha partido ya, pero no encuentran al gran navío, que se ha exhalado a 28 nudos para introducirse en el fiordo de West en dirección a Narvik. Los agentes en Noruega informan horas más tarde: “El Tirpitz ha regresado a su antiguo fondeadero del fiordo de Alten. No sufre ningún daño aparente…”




Los ingleses redoblan sus esfuerzos por intentar poner al Tirpitz fuera de combate. Se inquietan más cuando al Tirpitz se le asigna el crucero de batalla Scharnhorst y diez destructores, y emprenden una operación - que resulta exitosa - contra las instalaciones aliadas en Spitzberg. Doce días después de la operación contra Spitzberg, se desarrolla el ataque de los submarinos enanos en la noche del 22 al 23 de septiembre de 1943, que saca de servicio al Tirpitz durante un semestre.



Los ingleses se hallan informados de los progresos en las reparaciones del acorazado alemán. El Tirpitz culmina sus reparaciones y sale nuevamente a la mar el 3 de abril de 1944. Los ingleses inmediatamente lo atacan con varias decenas de aviones Martlet, provenientes de un portaaviones. Hacen 15 impactos sobre el acorazado. Uno de los hidroaviones de reconocimiento es sacado de su catapulta por efecto de una bomba y se estrella a babor, sobre una torre de 150 mm. La batalla dura exactamente once minutos, pero esta vez dejan sobre cubierta del acorazado alemán 168 muertos y 320 heridos. Cuando los aviones regresan más tarde, son recibidos con un nutrido fuego de artillería antiaérea, siendo repelidos.



La Luftwaffe no ha detectado la aproximación de los adversarios; por esa razón no tiene ningún avión en el aire. Además el mando de la Luftwaffe sólo responde con reticencias a los requerimientos de aviones de caza y reconocimiento formulados por la Marina. En parte se debe a los esfuerzos extraordinarios que reclama el desarrollo de la ofensiva aérea en Alemania, pero también responde al hecho de que Göring no ha mostrado nunca interés ni comprensión por las necesidades navales.



Las reparaciones del Tirpitz se efectúan una vez más en Noruega. Nuevos ataques en los meses de julio y agosto de 1944 no obtienen éxito alguno. Los ingleses deciden entonces emplear bombarderos pesados salidos de bases en tierra. Salen de Escocia y luego del ataque, regresan para aterrizar en un aeródromo soviético, cerca de Arkhangelsk. La primera operación de ese tipo tiene lugar el 15 de septiembre de 1944, con 15 grandes bombarderos. El Tirpitz es alcanzado por una bomba. El castillo de proa, con todos los dispositivos de anclaje, queda completamente destruido. Tampoco esta vez había ningún caza alemán en la zona.



Esta vez los daños sufridos son tan grandes que su reparación es imposible realizarla en Noruega. Por otro lado, hay que enviar al acorazado más hacia el oeste a fin de que el enemigo no se apodere de él. Por esta época, el frente alemán del norte de Finlandia y Noruega ha de replegarse tras el fiordo de Luygen. El Tirpitz alcanza con dificultad Sandesund, al oeste de Tromsø. Allí va a desempeñar el papel de una batería flotante. En ese lugar queda amarrado el 19 de octubre de 1944. El 29, un segundo ataque realizado por bombarderos pesados le inflige nuevos daños.



El 12 de noviembre actúa ya la defensa de la Luftwaffe: ocho cazas se encuentran dispuestos a despegar para proteger al acorazado. Ha sido localizado un grupo de bombarderos ingleses en alta mar. Se comprueba que alcanzan Suecia y, sobrevolando territorio neutral, ponen proa hacia el Tirpitz. Despega la brigada Müller y se dirigen al fondeadero del Tirpitz; cuando están sobrevolando la zona del combate, la radio los convoca a reunirse en el campo de aterrizaje. Los aviones enemigos acaban de modificar bruscamente su ruta para avanzar sobre Bardufoss, pero nadie ha observado que sólo la mitad de los aviones han modificado su rumbo. Los otros 20 continúan su rumbo que los llevará hasta el acorazado. Los cazas alemanes regresan a su campo, dejando al acorazado sin protección. Cuando aterrizan sobre el campo, los Avro Lancaster lanzan sus bombas especiales de 7 t, denominadas "Tallboy", sobre el último acorazado que le queda a Alemania.




Los noruegos, acostumbrados ya a la presencia del acorazado alemán, le dan el sobrenombre de “Ensom Dronning”, la “reina solitaria”, y solitariamente libra su último combate. Nunca ha perdido un combate naval, solamente la falta de combustible lo mantiene encadenado a su fondeadero, y en los últimos meses, el destino ha querido que lo demuelan pedazo a pedazo.



Ese 12 de noviembre a las 9:00, los radiotelémetros del acorazado detectan a los Lancaster a 80 km. Llegan volando a 28.000 pies. Las piezas de 380 mm comienzan a hacer fuego. Los ingleses dejan caer sus bombas. Dos blancos directos: una de las torres de 380 mm y su pañol de municiones es tocada; diez que explotan en la proximidad del casco le dan el golpe de gracia. El enorme buque se inclina lentamente sobre la banda de babor, disparando sus cañones. La inclinación aumenta minuto a minuto. La cubierta ya está a nivel del agua. Es imposible seguir combatiendo; el comandante da la orden de evacuar la nave.




El comandante y su Estado Mayor, que se encuentra en el blocao de mando, no pueden abrir las pesadas puertas blindadas y se hunden con el barco. La misma suerte corren 1.400 tripulantes, entre muertos, heridos y que no han podido cumplir la orden de evacuación. Solamente fueron salvados 397 y 400 tripulantes más que no se encontraban a bordo en el momento del ataque. Dos Messerschmitt persiguieron a los ingleses y abatieron siete aparatos.



Astillero Kriegsmarinewerft, Wilhelmshaven


Clase Clase Bismarck

Tipo Acorazado

Autorizado 14 de junio de 1936

Puesta en grada 2 de noviembre de 1936

Botado 1 de abril de 1939

Asignado 25 de febrero de 1941

Baja 12 de noviembre de 1944

Destino Hundido por la RAF

Características generales

Desplazamiento 42.900 t estándar

53.500 t apc

Eslora 253,6 m

Manga 36 m

Calado 9,90 m estándar

10,60 m apc

Calado aéreo cinturón blindado: 145 a 320 mm

cubierta: 50 a 120 mm

mamparos: 220 mm

Torres: 130 a 360 mm

barbetas: 342 mm

Puente de mando: 360 mm

Sensores radiotelémetros

Armamento 8 cañones de de 380 mm/47 (4x2)

12 cañones de 150 mm/55 (6x2)

16 cañones AA de 105 mm/65

16 cañones AA de 37 mm

84 cañones AA de 20 mm/L65(12x1 + 18x4)

8 tubos lanzatorpedos de 533 mm (2x4)

Propulsión 12 calderas Wagner

3 turborreductores Blöhm und Voss

3 hélices de 3 palas de 4.70 m de diámetro

Potencia 160,063 cv (121 MW)

Velocidad 30,8 nudos (57.0 km/h)

Autonomía 8.870 mn a 19 nudos

16,400 km a 35 km/h

Tripulación 108 oficiales

2.500 suboficiales y marineros

Aeronaves 4 Arado Ar 196

Equipamiento aeronaves

 
El Kit: (5/10)
Definitivamente uno de los peores kits de acorazados de Aoshima, muy por debajo de sus acorazados japoneses... pocos detalles, piezas toscas, pocos relieves... felizmente el camuflaje aplicado pudo disminuir estos problemas.
 
 
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Videos del DKM Tirpitz: