sábado, 31 de marzo de 2012

Lancha torpedera S-211 1:400 Heller



La historia técnica de las lanchas torpederas alemanas, S-Boote para ellos y E-Boat para sus enemigos, es un tributo a la imaginación y resolución de los ingenieros alemanes. Luego del tratado de Versailles que limitaba al máximo el armamento alemán, estos estimularon su ingenio para desarrollar modernas armas dentro de los límites del mismo.

Convirtiendo los obstáculos en ventajas diseñaron armas que, ajustándose a las limitaciones del tratado de Versailles, capitalizaron nuevas tecnologías y tácticas que sirvieran de base a la defensa de la nación. La rápida ocupación de Francia en 1940, y la superioridad de Alemania en armas y tropas, demostró lo acertado del programa. El desarrollo de los S-Boote (que fueron llamados Schnellboote: Schnellboot significa lancha rápida. Schnellboot es singular, Schnellboote es plural) es un clásico ejemplo del caso.

Las Schnellboote (Lanchas rápidas) de la Kriegsmarine son consideradas por muchas autoridades como las mejores lanchas torpederas de la Segunda Guerra Mundial. La historia técnica del barco es un tributo a la imaginación, la determinación y los recursos de los ingenieros alemanes. Aunque el Tratado de Versailles impidiera producir armamento bélico a Alemania, los ingenieros alemanes demostraron ser muy ingeniosos y modernistas a la hora de llevar a cabo nuevos diseños que burlaran estas restricciones.

Los aliados consideraron insignificante éste tipo de embarcaciones como para ser reguladas en el Tratado. Los ingenieros crearon navío preparado para un ataque rápido y certero. Pesadamente armado y veloz, ésta embarcación podía infligir un grave daño al enemigo al tiempo que facilitaba una huida rápida. Su diseño y robustez quedaron demostradas en el futuro operacional de éste navío.

Al principio del programa de torpederas, el Alto Mando Naval requirió barcos preparados para el combate en el Mar del Norte. Él programa comenzó en 1920, buscando la construcción de un gran "cazasubmarinos". La mayoría de los proyectos iniciales se centraban en cascos cortos como los empleados en lanchas rápidas, éste tipo de casco era útil para lanchas rápidas en aguas tranquilas; pero perdía su eficacia en aguas más turbulentas, donde las ondas producidas por las olas cierran de golpe sobre el casco plano inferior de la embarcación y generan un penacho de agua que rompe sobre ella. Esto era muy delator cuando se intentaba que el navío maniobrara sin ser localizado por la noche.

En 1928, en el comando del Mar del Norte solicitaron una lancha de casco de desplazamiento redondo y profundo. La atención se concentró en el diseño del “Oheka II”, un nuevo y lujoso yate a motor construido en 1927 por los astilleros Lüerssen, de Vegesack, para un banquero de origen judío que luego emigró a Estados Unidos. El nombre “Oheka” estaba fundado en el monograma de su dueño: Otto HErmann KAhn. El yate tenía 22,50 metros de eslora y desplazaba 22,50 toneladas. Su velocidad máxima era de 34 nudos, registrando la marca mundial de lanchas en su clase. El yate surcaba el agua con la potencia de tres motores Maybach de 550 HP.

Se decidió copiar éste casco para la torpedera, siendo ordenada la construcción a los mismos astilleros de Lüerssen, pero ahora la embarcación debía incorporar tubos de torpedo sobre el castillo de proa y una velocidad mejorada. De aquí nacería el primer Schnellboot de la Kriegsmarine, que sería la base de todos los buques de éste tipo construidos durante la segunda guerra mundial.

En 1930 los mismos astilleros alemanes Lüerssen, de Vegesack, construyeron el UZ (S) 16, que en 1932 asumió la denominación definitiva de Schnellboot 1 ó S-1. Esta unidad fue la primera lancha torpedera moderna de desplazamiento y dimensiones importantes, idónea para operar a gran velocidad en mar abierto y en aguas costeras, así como en cualquier condición meteorológica, gracias a las formas especiales y acertadas de la carena, la robustez del casco y la potencia de sus motores.

El casco, con una eslora de 26,85 metros y una manga de 4,37 metros, era de carena “normal” con formas redondeadas y popa achatada, construida en madera con elementos metálicos de refuerzo longitudinales y transversales, como varengas, cuadernas, baos, etc.. La S-1 desplazaba 51,60 toneladas a plena carga y sus tres motores de explosión, de 900 HP cada uno, le permitían alcanzar una velocidad máxima de 34,21 nudos y mantenerla durante un recorrido de 300 millas. El armamento consistía e dos tubos lanzatorpedos de 533 mm y una ametralladora de 20 mm.

Los excelentes resultados conseguidos por la S-1 hicieron de ella el prototipo ideal del que derivaron todos los Schnellboote alemanes desde entonces hasta nuestros días. En 1932, la Kriegsmarine encargó otras cuatro unidades similares (S2 a S5), más para entonces ya estaban a punto de completarse los estudios y las pruebas para la adopción de nuevos motores, del tipo diesel rápido, superligeros y de elevado rendimiento.

Las cuatro torpederas de la serie de 1932 fueron los más grandes buques construidos por Alemania luego de la terminación de la primera guerra mundial. Estaban basados en el prototipo S-1.

Las cuatro torpederas formaron lo que se llamó “media flotilla”, y sirvieron de base para entrenar y capacitar a los marinos alemanes.

La instalación de las nuevas plantas motrices tuvo lugar en las unidades de las series S-6 a S-9, de 1933, que con tres motores de 1200 a 1300 HP, un desplazamiento de casi 80 toneladas y una eslora de más de 32 metros, lograron velocidades del orden de los 36 nudos.

Las torpederas construidas en 1933, construidas de madera y reforzadas con metal, fueron las de más larga vida en la marina alemana. Fueron equipadas con motores diesel MAN y otras con motores Daimler Benz, comprobando que estos últimos obtenían resultados óptimos, y pasaron a ser los favoritos en todas las construcciones posteriores.

Con solo dos tubos lanzatorpedos y un cañón de 20 mm, su capacidad ofensiva era muy limitada, a pesar de lo cual en 1940 pasaron a cumplir otras funciones: caza submarinos, lanchas patrulleras, etc.. Ninguna de estas torpederas participó de la segunda guerra mundial, ya que fueron vendidas a España en 1936.

En 1934 se construyó la S-6, un modelo mayor que los anteriores, equipado con motores MAN, y que fue utilizado como cazasubmarinos hasta el otoño de 1940.


La adopción de los diesel rápidos, alimentados con gasóleo en vez de gasolina, presentaba notables ventajas: mayor seguridad de las unidades en combate a causa del grado de inflamabilidad de los dos tipos de carburante, menor consumo específico, con un aumento notable de la autonomía, y sensible economía.

Las torpederas construidas durante 1935 fueron prácticamente idénticas a las anteriores, salvo los motores, que en esta oportunidad fueron Daimler Benz.

Las mejores lanchas torpederas prebélicas aparecieron en 1936/1939: fueron las Schnellboote S-14 a S-25, en algunas de las cuales se instalaron diesel Daimler Benz 501 de 1500 a 2000 HP, que, con potencias crecientes, pasarían a ser los motores estándar de las unidades alemanas de ese tipo.

El armamento, la línea constructiva y la forma de carena de todas estas unidades permanecieron casi inalterados con respecto a la S-1, aunque aumentaron notablemente las dimensiones, los desplazamientos y las velocidades.

Se trataba ya de unidades de combate con unos 35 metros de eslora, que alcanzaban los 39 nudos y que desplazaban 117 toneladas.

A causa de la limitada capacidad de construcción de los motores diesel Daimler Benz de 20 cilindros, las torpederas de la serie 1939 fueron equipadas con otros sucedáneos de 16 cilindros.

Las de esta serie fueron aumentadas de tamaño y fueron destinadas al Mediterráneo, solamente tres sobrevivieron a la guerra, rindiéndose a los aliados en mayo de 1945.

En 1940 vio a luz un nuevo modelo: la clase S-26, idéntica en dimensiones, sistemas y forma de carena a la S-14, poseía una proa enteramente rediseñada, que se alzaba para englobar los tubos de lanzar en lugar de dejarlos al descubierto, como en los modelos anteriores. Tal disposición protegía a tubos y torpedos del contacto con el agua, mejoraba el comportamiento con mar picada y permitía montar otra ametralladora Rheinmetall de 20/70 a proa en afuste desmontable.

Se encargaron 264 unidades de esta clase entre 1940 y 1945, de los que 187 llegaron a entrar en servicio (lo que convierte a esta clase en la más nutrida de las empleadas por la Kriegsmarine). Se perdieron en combate 104 unidades; otras seis fueron cedidas a España en 1943 y prestaron servicio, basadas en La Línea, hasta bien entrados los años sesenta. En 1941 se comenzó a mejorar el armamento original (dos piezas de 20/70, y dos tubos lanzatorpedos de 533 mm) con el montaje de armas de 37/83 Rheinmetall o de 40/56 Bofors, mientras que el 20/70 popel era sustituido por un afuste doble. Todas las unidades podían ser adaptadas para la colocación de minas.

En las unidades de la serie 701-709 se montaron cuatro tubos de lanzar, dos de ellos dirigidos hacia popa, y se completó ducha dotación con dos cañones Mk 103 de 30 mm en montajes simples y un afuste doble de 20 mm. El armamento varió notablemente según la época y la unidad: algunas unidades montaron un arma de 37 mm y 5 de 20. Los motores MB 518 fueron instalados en pocas unidades.

En 1943, el diseño alcanzó su cenit al montarse en muchas unidades un nuevo tipo de puente blindado en forma de caparazón, apodado “Zitadel”, construido inicialmente con aleación ligera y posteriormente en acero. Las S-68 y S-100 fueron las primeras lanchas así equipadas.

Apodadas E-boats por los aliados, las S-26 se convirtieron en las mejores torpederas de su tiempo, operando indistintamente como tales, como cañoneras o como minadores en el Mediterráneo, Báltico, Negro, Mar del Norte y en el canal de la Mancha.

Las torpederas de la serie 1939/1940 constituyeron la más grande clase de lanchas de ataque construidas en Alemania durante la guerra. Construidas entre 1940 y 1945, sufrieron modificaciones por las experiencias adquiridas en acción, especialmente el aumento del armamento antiaéreo y el aumento de velocidad, que superó los 40 nudos. Incluso se colocó protección blindada para los artilleros y pilotos.



También se construyeron doce lanchas pequeñas, cuya finalidad era la defensa costera y de los estuarios. Por su pequeño tamaño solamente podían operar en aguas tranquilas.

Al término de la guerra la mayoría de las lanchas torpederas fueron hundidas por sus tripulaciones, salvo 77 que fueron capturadas tras la rendición y asignadas a las potencias vencedoras.

Entre finales de julio y comienzos de agosto de 1945, el futuro presidente de los Estados Unidos J. F. Kennedy visitó Alemania; como antiguo comandante de una lancha torpedera en el Pacífico estuvo interesado en inspeccionar una de las lanchas que se encontraban en el puerto de Bremen, comentando posteriormente en su diario: "Este Schnellboot es muy superior a nuestras lanchas torpederas".

Países en servicio Kriegsmarine

Armada de España

Marina Real Británica

Características de la clase

Desplazamiento 78,9 t

100 t máximo

Eslora 32,76 m

Manga 5,06 m

Calado 1,47 m

Armamento 2 tubos lanzatorpedos de 533 mm

1x 20 mm C/30 cañón (luego dos)

8x 7,92 mm ametralladoras alternativas

6 minas

Propulsión 3x motores Daimler Benz de veinte cilindros MT 502; 3.960 hp

Velocidad 36 nudos

Autonomía 800 mn a 30 n.

Tripulación 24-30 marinos y oficiales


El Kit: Score 3/10
Para ser un molde antiguo de Heller no esta mal, sin embargo no han logrado reproducir las piezas pequeñas y el modelo se ve limpio... ademas de medir apenas 9 cmts en esta escala. Viene en el Kit Kriegsmarine de Heller con 6 de estas ademas de otros barcos.









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